sábado, 28 de febrero de 2015

Heideggeriana

Viento del ser, condúceme hasta el claro
del bosque por senderos de palabras y hojas
tamizadas de luz y de conciencia pura.

Viento del ser, concédeme el lenguaje
ligero de los pájaros, la rama
donde mirar al sol para aguardar la noche
y hundirme en el crepúsculo de Dios.

Derriba la cabaña del pensar,
viento del ser, que todo sea acción,
acción y voluntad fundadora del mundo.

Tú que agitas las copas de los árboles
sacude nuestra angustia al filo de la muerte
y extiende nuestro tiempo más allá del abismo.






3 comentarios:

Angelus dijo...

Belleza pura, ontológica, primitiva. Gran poema. Saludos.

José María JURADO dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
José María JURADO dijo...

Gracias Ángelus, por error no he visto el comentario sino hasta hoy. Gracias !!!

 
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