martes, 16 de diciembre de 2025

Yahueniya

No sé si aparecerá este libro en las listas del año, pero sí debería aparecer en las listas del siglo XX.

Definida como la Ajmatova bielorrusa, acaso para ahorrar la pronunciación de su nombre imposible, la lectura de los poemas de Yauheniya Yaníshchyts me ha conmovido profundamente.

Su voz, espiritualmente eslava, con lo que esto implica de amor a la tierra y la patria (el eco de la Gran Guerra, es decir, la segunda mundial está presente siempre) suena, en la impecable traducción de Francisco Ruiz Soriano -por airosamente legible, bielorruso no sé-, como los poemas de los círculos simbolistas y acmeístas de los años veinte y treinta rusos: Blok, Ajmatova, Mandelstam, Pasternak.

Nacida en el 48 es algunas generaciones posterior a la de los grandiosos nombres citados, pero la lengua bielorrusa -a la que ella infundió su incandescencia- era si no más nueva, menos desarrollada literariamente. En su voz alcanza, entendemos dentro de nuestra limitación, la máxima expresión.

Yauheniya apenas llegó a los cuarenta, se quitó la vida y en sus últimos años fue referente para ella la poeta americana (Anne Sexton) que también dejó el mundo por voluntad propia y desentendimiento con la realidad.

No sabemos hasta qué punto influyó en Yauheniya el desencanto que ya en el 88 debía manifestarse en el régimen soviético, especialmente duro en Bielorrusia, la república más fiel a Moscú. En sus poemas sorprende la candidez y la belleza revolucionaria de algunos versos, pues fue fiel -y no hay que juzgarla por ello- al único modelo de estado que conoció, se puede ser soviético y aun buen poeta y hasta santo.

Hastiado de tanta poesía egocéntrica, de tanta imagen fulgurante, de tanta irracionalidad, de tanta retórica, en sus poemas destaca la sencillez con la que mira el mundo que le rodea, a veces me pareciera más que una Ajmatova una Dickinson eslava, si no fuera porque no incurre en la complejidad simbólica de Emily, aquí es todo más sencillo, poemas ni breves ni largos, que nos hablan del deshielo, de las flores en Bielorrusia, del recuerdo del padre y de la madre, de la chejoviana vida en un lugar del mundo ignoto que es todos los lugares del mundo.

Yo he leído como decía todos los poemas con el corazón contrito porque sentía uno esa función primordial de la poesía que es la emoción, una emoción elegíaca e intensa, intrínsicamente rusa.

Ha sido, me digo, como releer los poemas de Pasternak que van al final de su Dr. Zhivago, esa sería la estirpe.

No todos los años sube uno un poeta al panteón de los inmortales, por eso para mí es este el libro más importante del año, porque su voz es verdaderamente grande, por pequeña.

Uno de sus últimos poemas está dedicado a Lorca y hay una referencia a Sevilla, emociona que en la Rusia Blanca, junto al río Yaselda que tanto sale en sus poemas, haya vibrado el acorde del Darro y el Guadalquivir.

(No tengo el libro ahora a la mano, pero subiré en breve alguno de los poemas).

Si quieres regalar poesía estas navidades, la de Yauheniya trae los paisajes del Ártico. 


domingo, 23 de noviembre de 2025

Franco revisited


Cuando Franco murió yo era un tierno bebé de un año y cinco meses.
Siempre me pareció increíble que yo hubiera llegado a vivir un año bajo el "régimen anterior".
Ahora, con otro sentido del tiempo, me parece imposible creer que el año de mi primera comunión -por invocar una fecha que casi todo el mundo recuerda y en la que en teoría ya se alcanza el discernimiento de conciencia-, en mayo del 83, la primera primavera del PSOE en el gobierno, apenas hubieran pasado siete años.
¿Por qué?
Porque nadie, pero absolutamente nadie, sacaba en las conversaciones el nombre de Franco, todo lo más como algo remotísimo, acaecido en otro país, en otro mundo.
Y esto en un país, a mis ocho años de edad, en la que la mayoría de los españoles no faltaban a Misa el domingo.
Siete años, por cierto, lleva PSNCHZ en el Gobierno.
Pero si pienso en mi mayoría de edad, que llegó en el 92, como la del país, cuando ya habían pasado diecisiete, ¿quién hablaba de Franco cuando las Olimpiadas o la Expo?
Yo creo que excepto para Vázquez Montalbán que entonces publicara su "Autobiografía del general Franco" -cada cual con sus obsesiones- Franco era entonces para la mayoría de los españoles una estantigua, un militarote como Espartero, Serrano o Prim.
Diecisiete años hace del segundo gobierno de ZP, 2008 fue el año de la ceja.
¿Qué ha pasado en España desde entonces para que Franco, resucitado, trasterrado, vivo o muerto esté más presente -nunca mejor dicho- que nunca en el debate público?
Quizá pudiera respondernos, si lo hubiera, el fiscal general del Estado, pero mejor preguntad a aquel "de quien depende la fiscalía."



El golpe

Hablan de un golpe de estado judicial cuando un golpe, como sabemos, es la revocación por la violencia de un régimen, de un gobierno.

Nunca podrá serlo el dictamen de unos jueces en el ejercicio de su competencia.

Pervierten así el idioma, porque todavía creen que la realidad está hecha de palabras vacías.
Pero, acaso sin darse cuenta, ratifican en el fondo las mas radicales opiniones del otro extremo del espectro político.
Pues si lo del fiscal fuera un golpe, ¿que sería entonces toda la política legislativa de Psnchz desde la ley de amnistía?
No, la legitimidad no es solo una cuestión aritmética, ni suponer que tener el 51% de los votos permite cualquier impunidad.
Como tampoco es democrático considerar como políticamente válido todo aquello que no esté expresamente prohibido, como mentir.
Me resulta inmoral que por pura ideología se defienda a un amoral sin palabra, con el pobre argumento de que lo que viene es peor, cuando ya nada puede ser peor.



lunes, 17 de noviembre de 2025

Del rosa al amarillo

Ahora militan -es la palabra correcta- en los bandos liberales o conservadores, pero fueron camisas viejas de la guardia roja. Cuentan, para justificarse, que aquella era la forma de oponerse al franquismo, al que en rigor tampoco consta que se opusieran.
Siempre habrá alguien despistado, no digo yo que no, pero no hacía falta ser un lince, ni leer a Solzhenitsyn, para no ignorar lo que sucedía entonces en "Rusia y países satélites".
"Al final la propaganda resultó ser cierta", decía algún alma de cántaro para perdonarse el pecado rojo de la juventud.
"Me too", se dice el corifeo ex-progre de los aduladores, pero lo cierto es que no faltaron -entonces y ahora- españoles que se dijeron: "yo tampoco". Que de tan poco, por cierto, les ha valido, si no fuera que en ellos fue cuestión de coherencia y no de tacticismo interesado (¿y no será esta de ser alguna por cierto la tercera España antes de la de aquellos que han pasado por todas que es la misma?)
El caso es que muchos de aquellos progres hoy reconvertidos siguieron votando socialista hasta ZP y más allá, a alguno incluso se lo vio hiperventilando en las manifestaciones del 11M y no pocos todavía ayer escribían en las gacetillas parroquiales, aprovechando hasta el último euro en la confusión de idiomas que reinaba en la Torre de Babelia.
Los pobres escritores conservadores se han encontrado, después de más de cuarenta años calentando en el banquillo, que la poltrona opinadora la okupan los mismos que entonces, pero en el otro bando.
Dicen que les duele España, pero lo que les duele es la cara de cemento armado. No pasa nada por reconocer lo que todos sabemos, que si entonces fueron rojos y ahora son liberales, ni fue entonces por Franco ni lo es ahora por PSNCHZ, sino por que les convenía y les conviene.
Hay todo un universo de Premios e Institutos Cervantes, de Princesas de Asturias y Academias por explorar, ancha es Castilla, ya la pinten rojigualda o de morado comunero.
Menos en Extremadura, que no pasan nunca, hay trenes que solo pasan una vez en la vida. En el XIX se hablaba de los resellados, en la transición de lo chaqueteros, ¿quién dejará escapar ahora el transiberiano autonómico de los fachalecos?



viernes, 14 de noviembre de 2025

Historia de las ideas estéticas

La música del siglo XVI apelaba a la FE, las grandes polifonías como vidrieras encendidas.

La música del siglo XVII movía a la PIEDAD, los corales y oratorios barrocos estremecían las almas como el viento estremece las vidrieras.

La música del XVIII apelaba a la RAZÓN y los SENTIDOS, hechas añicos las vidrieras de las catedrales, fluía el arroyo del jardín roussoniano, bajo un columpio donde se mecía el marqués de Sade.

La música del XIX, tocaba el CORAZÓN, abadías en ruinas, monasterios decrépitos, la sinfonía romántica caía sobre los espíritus como una tormenta de nieve o una aparición espectral.ç

La música del siglo XX, inquietaba al INCONSCIENTE, con el oído reclinado en el diván vimos pasar ante nosotros sonidos inquietantes y estridentes, con su pulsión de suicidio.

¿A dónde irá la música del siglo XXI?

Es pronto aún para decirlo, pero hemos de suponer que debe conmover a la INTELIGENCIA, esa potencia en trance artificial de estudio, que aún no podemos definir y de la que ignoramos si, como las que la han precedido (la fe, piedad, razón, corazón e inconsciente) es solo humana o no.


Sainte Chappelle

jueves, 13 de noviembre de 2025

Con Novalis

                                    (Himnos a la noche)

La noche deja pensamientos rotos
en las esquinas frágiles del sueño,
las almas doloridas nunca duermen,
aunque la angustia ceda y se remanse
en el lago sin luz de los relojes.

Crece sin fin la noche incandescente,
que no es la del insomne o el enfermo,
sino la grande, la sagrada noche,
noche de claridad y de razón,
de eternidad y música y silencio. 

En esta noche grávida del alma 
late un centro de fuego y magnetita,
un vórtice de sol, una caldera, 
donde el tiempo detiene su decurso,
el agujero negro de la muerte. 

No morirá jamás quien te conoce,
bajo tu manto, noche, está la Luz.


"Tristán e Isolda", R. Wagner, "Preludio"

miércoles, 29 de octubre de 2025

Crítica retrospectiva o causa general

Siguen sin hacerse críticas negativas de casi nada en España, pero se ha puesto de moda la crítica ad hominem.

Durante treinta años nadie le ha dicho a fulano o mengano que es un mal escritor.

Fulano o mengano, por lo que sea [modismo homenaje a las juventudes], incurre en una falta.
Ahora a esta persona pillada en falta y con la excusa, a derecha e izquierda, de la mancha moral, se le dice:
Es usted un genocida y además ha sido toda la vida un mal poeta.
Es usted un fascista y su poesía nunca ha servido para nada.
Es decir, no tanto lo de cornudo y apaleado como que aquello que he pensado siempre voy a aprovechar ahora para decírtelo, que tengo equipo que me jalee.
Esto por no hablar de quienes, habiendo cambiado de bando, dicen ahora lo que callaron entonces.

Pero para qué vamos a llora si España es ansí.

domingo, 19 de octubre de 2025

En la RAE hay partido

Luis García Montero me parece un poeta extraordinario, una referencia ineludible de la poesía en España y autor de algunos poemas que nos sobrevivirán a todos como "El insomnio de Jovellanos" o "Life vest under your seat".

El verso del taxi 🚕, que ahora actualizaríamos a Uber, es un verso perfecto en la medida en la que puede serlo un solo verso, en mi último libro yo lo cito en una prosa sobre las telecomunicaciones como podría citar al arcángel San Gabriel.
Insisto, es un gran poeta, y lo sabes.
Además, siempre me ha caído bien, si puede decirse así, aunque solos nos saludamos en el año 1995 en El Escorial. Fue amigo de mi tío Miguel García-Posada, que propugnó con buen criterio esa corriente de la poesía llamada demasiado generalistamente de la experiencia (pero también celebró otras, alucinatorias o surrealistas: véanse sus palabras sobre Blanca Andreu o Andrés Sánchez Robayna en su antología de la "Nueva poesía española" en Crítica).
La tentación de la política, de la escritura de partido, ha sido siempre una enfermedad endémica del escritor en España.
"Hasta el inmenso mar crece en la luna" dijo Lope, buscando mecenas... El poeta es un buscador si no de prebendas, de premios o elogios, y el que esté libre de pecado que tire el primer poema. Es naturalmente humano: como el actor vive de los aplausos, el poeta necesita de la gloria, de un poquito de calor.
Nadie es ferpecto.
Esto lo vio tan claro el Partido Comunista, como la CIA o la Iglesia, de ahí los premios nacionales y adonaises, los congresos en los países satélites y las universidades americanas.
La historia cortoplacista de la Cultura es una historia de partidos, hay que esperar cincuenta años tras la muerte de un autor para que se caiga la cáscara amarga del militante.
Cuando el partido se evapora, el ostracismo y cainismo terminan de pulir la obra, pero el propio autor debe asumir su responsabilidad y tampoco puede quejarse mucho, sabían a lo que venían, de alguna forma se lo han buscado.
Así le fue al pobre Bécquer en el Partido Conservador de Narváez y González Bravo que hubo de exiliarse a Toledo en la Gloriosa. A Luis Alberto de Cuenca, por acudir a un ejemplo reciente, no le perdonaron su paso por el ministerio del PP en su primer intento de acceder a la Rae.
El escritor de partido pierde su libertad y arrostra el cainismo mientras vive. Se hace difícil valorarlo y defenderlo solo en lo que escribe... solo levantará cabeza entre los suyos, da igual que sea muy bueno o incluso que sea muy malo, es decir que ni siquiera sea
En este sentido parece claro que García Montero ha errado en lo de la Academia con sus críticas ad hominem y a las llamadas profesiones liberales...
Santiago Muñoz Machado,por su parte, parece un señor serio y lo que le he leído y escuchado de él me ha aburrido, aunque aquí aburrimos todos. Me ha sorprendido la solidez de posiciones en una Academia que volvió a rechazar a Luis Alberto de Cuenca por luchas intestinas (de colon para abajo).
Me ha dado que pensar, quizá lo del partido filológico y creador no es verdad y prima más la cosa corporativista. Igual que han apretado pombianamente los dientes podrían haberlo hecho por Luis Alberto de Cuenca el año pasado, como cuando los partidos clásicos de Expaña pactaron la entrada de Anson y Cebrian que nadie lee.
Que la imagen visible de la RAE sea un autor que es a la novela de capa y espada, lo mismo que ChatGpT a Dumas, da que pensar.
Todo son partidos cerrando filas y firme el ademán (y firme el alemán)
De las academias, de los comunistas, líbranos, Señor.
Lo mismo que se orinaban en los muros de la RAE hay que orinarse en el muro de Berlín de las ideologías.
Poetas de España, poetas del mundo, si de veras queréis tomar partido, salid ya del partido.
Sí se puede... o si se puede...


lunes, 6 de octubre de 2025

El califa de Bagdad

En duetto con la Giralda y en pugna con la lluvia, la función del Califa de Bagdad fue deliciosa.

De Glass a Manuel García, de Artillería al Alcázar el @festivaldeoperadesevilla ha puesto claros principios a una vocación de excelencia e Internacionalidad.
En esa línea y con su decidida apuesta por el talento nacional y local, no solo en la parte musical, sino en lo escenográfica, demuestra su voluntad de construir para la ciudad una industria cultural de primer nivel que, sobre los cimientos de sus más de 150 óperas, explore las más nuevas tendencias líricas sin dejar de mirar a la tradición.
Ayer vivimos un momento que fue un símbolo en sí de esta nueva etapa de la Ópera en Sevilla, cuando repicaban a gloria las campanas de la Giralda por la coronación de la Divina Pastora y escuchábamos las voces divinas de Leonor Bonilla y Alicia Naranjo sonando a Gloria y coronando el festival.
Las voces andaluzas de Juan de Dios Mateo (Almería), Alicia Naranjo (Málaga) y la navarra (pero marismeña) Nerea Berraondo brillaron con fulgor propio en esta obra napolitana de nuestro Manuel García, padre de dos de las más grandes sopranos del siglo romántico, María Malibrán y Pauline Viardot, reencarnadas ayer en Leonor Bonilla, en un papel muy rico en ornamentación, de vertiginosa coloratura que abordó imbuida de gracia y perfección natural.
Y solo podemos celebrarlo en verso:
Junto al arpa y el fagot,
Manuel García solfea.
Hoy, Leonor, en la platea
se sienta Pauline Viardot,
y las cartas del tarot
revelan en la capilla
un misterio de Sevilla:
- “¿Dónde está la Malibrán?”
- “Los ángeles lo sabrán
si canta Leonor Bonilla”
Larga vida al festival que, junto a la Bienal de Flamenco, tan bien reconducida el año pasado de sus excesos, constituyen una propuesta que sitúa a Sevilla en la capitalidad musical de Europa, en la liga de Salzburgo y Bayreuth.


La terca España

Tomo la cita del artículo de Enrique García-Máiquez del otro día sobre la guerrilla cultural:

«No esperaba de ti que pensases así», «Qué decepción», «¿Cómo alguien con tu exquisita sensibilidad puede sostener estas ideas?», «Te tenía por persona más cultivada…».
Esto me venía pasando por católico y por taurino desde que tengo uso de razón conservadora, pero lo que no me había sucedido hasta la fecha es que el párrafo se divida en dos según de dónde venga la impugnación:
1. La izquierda caviar te suele venir de este palo.
«¿Cómo alguien con tu exquisita sensibilidad puede sostener estas ideas?», «Te tenía por persona más cultivada…».
Esto más o menos lo tengo controlado, porque llevo en ello toda la vida y como tampoco aspiro al Goya, miro al cielo y recuerdo eso que decía Auden de Claudel: "se salvará porque escribía bien".
¡Ojalá! Aunque la verdad es que me da lo mismo, al escritor conservador no le perdonan nunca sus ideas, al de izquierdas, sin embargo, se le perdona que no escriba bien y hasta las faltas de ortografía.
2. La novedad, curiosamente, viene de la derecha camorrista y reconvertida, la que aplaudía a Ánsar y la cup of cafe con leche, que te vienen con eso de:
«No esperaba de ti que pensases así», «Qué decepción»
Eso de entrada, luego te hacen repaso del Papa, de Francisco y del nuevo, que espera el turno, de la Conferencia Episcopal y de la cosa islámica (que yo mire por donde mire no veo que sea un problema en España de nada, más grave me parece la pérdida de virtud de los supuestos católicos). Así, últimamente, los guardianes de la parroquia, firme el ademán y reinventando la historia de la derecha de España que, por ejemplo, siempre fue amiga de los países árabes y no reconoció nunca a Israel, te montan un auto sacramental que nunca ha visto que le hagan ni a los caviaritas ni a los libres e iguales y ciudadenes agnósticos y materialistas que figuran en sus cuadros de mando de opinión reconvertida (sí, toda esa tercera España tan partidaria del aborto que está en los think tanks neocoon)
Y uno se dice, ¿y estos por qué no se pegan entre ellos y nos dejan en paz a los demás?
El caso es que hable de lo que hable tarifico con alguien, incluso haciendo humorismo.
Aquí cualquier pecador de la pradera se pone la vestidura talar de la superioridad moral y vienen a decir lo que antres no se atrevían, pero ya pensaban:
-> ¡Fascista!
Y, esta otra que es la mejor, porque es nueva.
-> ¡Ya sabía yo que tú eras rojo de la cáscara amarga!
Como si no fueran verdad a la vez estas dos cosas: que lo de Israel es una masacre y lo de la flotilla una batukada siniestra.
O que ambos les importan lo mismo los palestinos que los cristianos de Nigeria.
En, fin con cariño para ambox este soneto de mi primer libro, "La memoria frági", que entonces se titulaba ESPAÑA y habría ahora que retitular:
EXPAÑAX
Quijada de Caín, bárbara España,
astifina de odio. Un sol de insidia
descuartiza los mapas la perfidia
flamea en el raíl de tu guadaña.
Te repudian tus hijos, madre extraña,
erial de iniquitud, corral de envidia,
en ti no hay redención, toro de lidia,
derriba, empuja, embiste la entraña.
En paisajes levíticos levitan
tenebrosas aéreas catedrales
y los campos iberos se marchitan:
Tierra roja, amarillos secarrales
donde los huesos de la tribu gritan
funerarias consignas radicales.
Porque, me temo, no hay dos Españas que vayan a helarnos el corazón, ni existe en ningún sitio la tercera, lo único que persiste eterna e inmemorial es la terca, la terca España.



sábado, 4 de octubre de 2025

Don Giovanni en la mesa

Qué buen rato echamos junto al poeta, ensayista y académico Jacobo Cortines, el maestro Iván López-Reynoso y el jovencísimo barítono Jan Antem desgranando las burlas y veras del Don Giovanni de Mozart y aguardando al Comendador.

En el enlace que sigue podéis descargaros el audio de la mesa redonda en torno a la que nos reunimos antes de cada estreno los Amigos de la Ópera de Sevilla (ASAO).


Imágenes de la mesa, de la sala, siempre concurrida, del maestro al piano y de nuestro presidente, Ignacio Trujillo haciendo de maestro de ceremonias, cortesía del gran gran Pepe Morán.














martes, 23 de septiembre de 2025

Cardo de oro

Este cardo con sus flores de oro en mitad del yermo, imagen de lo que somos.


Seres abandonados en el desierto del tiempo con corazas de espinas que, de pronto, florecen irradiando belleza.



viernes, 19 de septiembre de 2025

In memoriam Antonio Rivero Taravillo

Quizá habíamos intercambiado antes algún comentario en su blog, "Fuego con Nieve", pero la primera vez que me atreví a hablar con Antonio en persona -muchas veces lo había visto antes, siempre serio y tenaz en "La Casa del Libro"- fue en la feria del libro de mayo de 2008.

Acababa de publicar su magistral biografía de Cernuda y por la Plaza Nueva nos pasamos Rocío y yo con nuestra Inés, que no había cumplido dos años para que nos la dedicara, es la imagen que acompaña a este texto.

Admiré mucho a Antonio porque estaba hecho de literatura y bondad a partes iguales.

Siempre fue generoso conmigo y mis libros viajaron siempre a su calle de la Habana, antes que a ningún otro sitio.

Siempre fue el primero en responder y siempre me incorporó de una forma u otra a sus proyectos.

A mí me impactaba su dominio de la lengua gaélica y su enciclopédico conocimiento de la literatura inglesa, teníamos un Yeats, un Pound, un Keats, un Eliot, un Joyce y hasta un Primo de Rivera en común.

La mayoría de los escritores lo decepcionan a uno cuando es joven porque ninguno habla de poemas ni de libros, sino de chismes y pesares.

Antonio no era así, con él la fiesta no se acababa nunca porque siempre aparecía un nuevo nombre, un nuevo poema en la conversación.

Me dio buenos consejos y gracias a él pude leer en español mi primer Pound, mi primer Yeats.

Su actitud frente a la enfermedad ha sido la de un santo, siempre que cruzábamos un wsp quedaba en la pantalla el rastro verde, fuego con nieve, de la esperanza.

Con el verde fulgor de la isla esmeralda en cuyo infinito Ben Bulben ahora ha ingresado -¡esos poemas antiguos irlandeses valen por un pórtico de la gloria!- lo recordaremos siempre.

En breve volverá a estar con nosotros con su biografía de Cunqueiro y seguirá siempre con sus poemas junto a nosotros.

En su dedicatoria celebraba la vida reciente de nuestra hija, en su muerte ahora celebramos -nunca entenderemos por qué los mejores se van antes al Eire de los cielos- una existencia cumplida, verdadera y buena.

Brille, está brillando para ti, la luz perpetua y su fulgor acompañará a siempre a tu mujer y a todos los que te quisimos.





 
/* Use this with templates/template-twocol.html */