jueves, 19 de noviembre de 2009

Alakrana siglo I a. C.

"I[...Julio César] fue apresado junto a la isla Farmacusa por los piratas, que ya entonces infestaban el mar con grandes escuadras e inmenso número de buques.

II
. Lo primero que en este incidente hubo de notable fue que, pidiéndole los piratas veinte talentos por su rescate, se echó a reír, como que no sabían quién era el cautivo, y voluntariamente se obligó a darles cincuenta. Después, habiendo enviado a todos los demás de su comitiva, unos a una parte y otros a otra, para recoger el dinero, llegó a quedarse entre unos pérfidos piratas de Cilicia con un solo amigo y dos criados, y, sin embargo, les trataba con tal desdén, que cuando se iba a recoger les mandaba a decir que no hicieran ruido. Treinta y ocho días fueron los que estuvo más bien guardado que preso por ellos, en los cuales se entretuvo y ejercitó con la mayor serenidad, y, dedicado a componer algunos discursos, teníalos por oyentes, tratándolos de ignorantes y bárbaros cuando no aplaudían, y muchas veces les amenazó, entre burlas y veras, con que los había de colgar, de lo que se reían, teniendo a sencillez y muchachada aquella franqueza. Luego que de Mileto le trajeron el rescate y por su entrega fue puesto en libertad, equipó al punto algunas embarcaciones en el puerto de los Milesios, se dirigió contra los piratas, los sorprendió anclados todavía en la isla y se apoderó de la mayor parte de ellos. El dinero que les aprehendió lo declaró legítima presa, y, poniendo las personas en prisión en Pérgamo, se fue en busca de Junio, que era quien mandaba en el Asia, porque a éste le competía castigar a los apresados; pero como Junio pusiese la vista en el caudal, que no era poco, y respecto de los cautivos le dijese que ya vería cuando estuviese de vagar, no haciendo cuenta de él se restituyó a Pérgamo, y reuniendo en un punto todos aquellos bandidos los crucificó, como muchas veces en chanza se lo había prometido."

Plutarco, Vidas Paralelas, Alejandro y César, Trad. de Antonio Sanz Romanillos (1921).

9 comentarios:

Juan Antonio Glez. Romano dijo...

O tempora, o mores...
Fantástco ejercicio de memoria histórica, José María. Un abrazo.

José Miguel Ridao dijo...

No creerás a Plutarco, ¿eh? A saber las barbaridades que harían esos piratas a Julio César mientras lo tuvieron en su poder. De ahí su cruel venganza.

José María JURADO dijo...

Si non e vero e ben trovatto.

José Miguel Ridao dijo...

Trovatto rima con Aparatto, pero está bien traído, es verdad.

E. G-Máiquez dijo...

Oh. Muchas gracias.

El callejón de los negros dijo...

Todo está en los clásicos. Y no hay manera de pillarles.

Saludos
Antonio

marevalo dijo...

Luego puedes continuar con Alakrana siglo XIX, las Guerras Berberiscas de los EE.UU., germen de la política exterior norteamericana.

Javier Sánchez Menéndez dijo...

Un abrazo, y aprendiendo...

José María JURADO dijo...

Gracias a todos, pero especialmente a Plutarco.

 
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