jueves, 14 de noviembre de 2019

JOAQUÍN ROMERO MURUBE: POETA EN VERSO Y PROSA



Palabras pronunciadas con motivo del 50 Aniversario de la Muerte de Romero Murube pronunciadas ayer día 14 en la mesa redonda titulada "Verso y prosa de Romero Murube" dentro del ciclo organizado por la Casa de los Poetas, los días 14, 15 y 16 de noviembre y que continúa esta tarde en la Calle Becas a las 19.00h.


Recóndita armonía: como un jardín secreto, pero no escondido, con la cancela cubierta de verdina, pero abierta para todos, donde crece el arrayán y mueren los jazmines bajo la sombra apasionada de los limoneros; como una calle clara y recta, paralela al río, apenas transitada, pero que no olvida su nombre por la que no discurre nunca la mentira; como la alta esquila, que lejos y en la mano, hace temblar la vieja espadaña y es el alma de bronce de algún cielo perdido; como la plaza de un pueblo lejano, muy lejano, surcado por las voces de cristal de los niños que aún juegan al toro en las esquinas de acero; como el esquivo pasadizo de la Alcazaba donde una guitarra llora la canción de la tierra y que lleva a lo alto la firma cerámica de su amante andaluz; así los versos y la prosa de Joaquín Romero Murube, hechos de vagas evanescencias e iridiscentes divagaciones, parecen querer escurrírsenos de las manos, como se desvanece el agua del estanque entre los dedos o la suprema luz de la cal silenciosa, dejando siempre en el espíritu una reverberación que fuera el inasible trasunto de la gracia, de la ideal ciudad de la gracia que él hubiera acogido como único presente de aquel rey mago que fuera José María Izquierdo.
Yo creo que Romero Murube fue siempre más poeta en la prosa que en el verso, aun cuando en su poesía en verso hay momentos altísimos, era nuestro autor tan consciente de sus recursos expresivos que no quiso aventurarse por los caminos que había alumbrado Federico García Lorca con la surrealista y existencial antorcha de la estatua de la libertad. Emir de la Alhambra el uno y sultán del Alcázar el otro, compartían un tronco común de dos raíces distintas (oscura y dionisíaca la de Lorca, clara y apolínea la de Joaquín). La poesía de Romero Murube pertenece, en la feliz expresión de Fernando Ortiz, a la estirpe de Bécquer, la de la mejor tradición poética sevillana o andaluza, quiero decir española (Herrera, Rioja, Arguijo), la que atravesando un barroco de suntuosas postrimerías y un renacimiento de claros resplandores ultramarinos entronca con la poesía clásica de Grecia y de Roma, y que con un mágico y villalonesco toque de varita podríamos remontar aún más hasta la Árgonida atlante.
La prosa de nuestro poeta que no es nunca poesía en prosa sino una melodía infinita que fuera la canción de la luz de la ciudad, toma prestado su dinamismo de la arábiga silueta de Juan Ramón Jiménez a quien debe nuestro autor su ligereza, su ausencia de retórica y que junto con la escritura taraceada de Gabriel Miró y la puntillista de Azorín, le concedieron esa pulsión inconfundible, esa aproximación sucesiva a un enigma que nunca se llega a elucidar. Alejado por temperamento de las modas poéticas que se imponen tras la Guerra Civil es comprensible que en aquellos años, tras la publicación de Tierra y Canción en el 48, abandonara el verso, nunca la poesía, pues, con la excepción ebria de Claudio Rodríguez eran tiempos aquellos en los que campaba por sus respetos la olvidable poesía social.
Como comprensible o predecible era que aquel cantor elegíaco volviera como las ánades de las marismas a visitar las azoteas de su “Pueblo lejano” cuya profundidad de campo es en ciertos aspectos más honda que la de un Ocnos o un Platero. Se ha señalado el carácter proustiano o evocador de esta obra a la que Romero Murube incorpora, me parece, una visión más naturalista, sin llegar a ser cruda, pero que hace al libro no solo más verosímil sino más verdadero.
Si en palabras de Miguel García-Posada la obra de Romero Murube “ha resistido hasta ahora los sagaces venenos del olvido que Sevilla sabe administrar en dosis magistrales”, es porque construyó una Sevilla ideal, no idealizada, y es importante hacer énfasis en este agudísimo filo de la navaja por donde se despeña siempre la inflada levadura de sus casticísimos emuladores. Si Juan Ramón Jimenez fue el andaluz universal, ¿puede existir una Sevilla universal? No hay sin embargo una respuesta única, para este dilema de la ciudad de Sevilla como tema literario.
He mencionado los títulos principales de Joaquín Romero Murube, salvo uno, el que llevaba siempre en los labios, esa teoría inefable de la ciudad basada en la luz y que como toda la luz se le escapaba de las manos, porque es imposible retenerla, esa Sevilla que a estas altura del siglo ya no existe, si acaso alguna vez existió, pero que es el personaje único de su literatura. Mientras las hordas de turistas de destrucción masiva no terminen de arrasar a la ciudad real, la ciudad ideal de Joaquín Romero Murube seguirá siendo su trasunto fiel en el cielo agiraldado de la literatura y cuando acaso desaparezca en la tierra, aún perdurará en los labios de quienes la amamos tanto como él nos enseñó amarla en verso y prosa, porque tal vez y como dijo en ese libro único “Sevilla no sea sino esta arquitectura de imprecisiones en el alma”.

La imagen puede contener: 4 personas, incluidos Eva Díaz Pérez y José María Jurado, personas sonriendo, personas sentadas
Fotografía de Ana Recio Mir, de izquierda a derecha Juan Lamillar, Eva Díaz Pérez, Jacobo Cortines y José María Jurado

lunes, 11 de noviembre de 2019

Los resultados


Aunque se empeñe ELPAÍS cuesta creer que en España hayan surgido de la noche a la mañana más de tres millones de ultraderechistas considerando que, cuando aún estaban prácticamente en el poder, apenas sacaban un diputado por Madrid.
En todo caso ese dudoso honor correspondería no a Santiago Abascal sino a Pedro Sánchez y su mal cálculo político que entre la inacción en Cataluña y las pompas funerarias ha desenterrado el hacha de la discordia.
Tiene esto muy mal arreglo por no decir ninguno, por la izquierda porque es imposible que se pongan de acuerdo, no lo han hecho antes y no lo hicieron ni para ganar la guerra, es imposible -imposible- que aprueben una ley o saquen adelante unos presupuestos.
La derecha solo es mayoría en España cuando existe una alta abstención o cuando se incorpora -que va a ser que no- al nacionalismo burgués vasco y catalán.
La responsabilidad política y de gobierno debe atender primero a la convivencia y al cumplimiento de la ley, gobernando para todos, luego a las razones económicas y solo en último lugar las ideológicas, pero los sucesivos gobiernos que hemos padecido se han desentendido del particular: la derecha gestionó la crisis con mucho sufrimiento para los más desfavorecidos y una importante dosis de amoralidad financiera y la izquierda se ha dedicado a la ingeniería social mientras viaja en Falcón y se abraza a Merkel.
Y todo no es sino el reflejo de lo que somos, basta ver cómo los medios se han lanzado hoy como buitres sobre el cadáver de Rivera, y eso que ha dimitido. Así es el día a día en España, por lo que no ha de extrañar que quien triunfe aquí, conquiste el mundo si se empeña.
Ahora imaginen este escenario estando al mando las generaciones mileniales, el sueño de la razón engendra monstruos y cada día que pasa se sigue hundiendo la Educación, única prioridad nacional, único ámbito en el que, frente a la nueva economía mundial, todavía los gobiernos pueden hacer algo.
Pero no.

domingo, 3 de noviembre de 2019

viernes, 25 de octubre de 2019

La primera impresión

"Herbario de sombras" en el blog de Antonio Rivero Taravillo

https://fuegoconnieve.blogspot.com/2019/10/lozana-luz.html?fbclid=IwAR0ukNmeDYSkS6qQWteF__WODYVfeEykMaZVCj1nv2P-13Sj6AvoOW-HYUM

Gracias, Antonio.

En Viñamarina

"Herbario de sombras" en el blog de Aquilino Duque.

http://vinamarina.blogspot.com/2019/10/lo-eterno-en-lo-fugaz.html

viernes, 11 de octubre de 2019

Presentación de Herbario de Sombras (audio)

Las intervenciones de David Cruz, Marta G. Navarro, Lutgardo García y JMJ en el enlace siguiente de apenas cincuenta minutos de duración.

https://drive.google.com/file/d/18KBOnwvRSr7Slaim2Sekv74VpUPnR-8s/view

La imagen puede contener: 4 personas, incluidos Marta G. Navarro y José María Jurado, personas sentadas

viernes, 4 de octubre de 2019

Herbario de sombras

"Herbario de sombras" 
50 poemas de José María Jurado García-Posada.

Editorial: Los papeles del sitio
Tamaño: 24x16cm
Páginas: 91
Rústica cosida con sobrecubierta


Pedidos: 

herbariodesombras@gmail.com


PVP: 16€ +2€ de gastos de envío.

OFERTA: Herbario de Sombras + Gusanos de Seda PVP 25€  (gastos de envío incluido)

(Pago por transferencia tras confirmación del pedido en el correo-e)

jueves, 3 de octubre de 2019

Ja sóc aquí

No hay ninguna descripción de la foto disponible.

martes, 1 de octubre de 2019

Presentación de "Herbario de Sombras"

El poeta Lutgardo Garcia, la periodista, influencer y compañera radiofónica Marta G. Navarro y nuestro decano David Cruz-Guzmán Alcalá, me han concedido el honor de apadrinar la presentación en sociedad de "Herbario de Sombras".
No te puedes perder este triunvirato de estrellas.
La cita es el próximo MIÉRCOLES 9 de octubre en la sede del Comunicación Coitaoc Asitano, Calle Presidente Cárdenas, 8. Lc.4 Bajo, en Sevilla.
Que no te dé miedo el lugar, la sede del colegio está en un bajo, justo al otro lado del parque de la Pirotecnia, enfrente de la Casa del Libro de Viapol. Además de conocer la sede de un colectivo profesional en la vanguardia tecnológica, sin duda te ha de costar menos llegar que al centro. Puedes aparcar fácilmente o venir en metro, tranvía o tren hasta San Bernardo.
Recuerda asimismo lo que en otras ocasiones te ha costado encontrar mis libros y no dejes escapar esta oportunidad casi única. Llevaré también "Gusanos de Seda", por si quieres criarlos este curso que empieza, siempre a cambio de verde morera, claro.

Mil gracias por tu tiempo.
Recibe un abrazo.
JMJ
PS: Si estás interesado/a en la adquisición del libro y no puedes acudir a la presentación contáctame por correo electrónico o messenger y te indicaré cómo puedes hacerte con él.

La imagen puede contener: Lutgardo Garcia, primer plano y exterior
La imagen puede contener: una persona, sonriendo, de pie y de traje
La imagen puede contener: Marta G. Navarro, selfie y primer plano

domingo, 22 de septiembre de 2019

El Canto Continuo

Fragmento primero

Primero cantó el mar,
  rugía
la espuma en cada golpe de la roca,
y las olas rompían en mi pecho
atragantado de agua y sol,
zarandeado,
desfondado en los bancos dorados de la arena
como crestas de nieve y sal cristalizada.
Velados por  la luna habían vagado
mis ojos por inmensas llanuras de azul plata
sin vislumbrar apenas las praderas,
de rizomas finísimos, los bosques
de sumergidas algas que ascendían
a la potente luz del día nuevo.
Ahora, abiertos por fin a la conciencia,
contemplan ya la costa bajo el fuego
azulado del cielo y aire ardiente.

Primero cantó el mar,
¡Homero!

Y está la nave cóncava, ungida con aceite
posada ante mis ojos, brillan,
las corazas de bronce, los penachos,
las cuadernas de roble, las velas amuradas.

Primero cantó el mar, Homero, Homero.


Imagen relacionada
<<Ulises y las sirenas>>, John Waterhouse


<<Sirenas>>, Debussy

miércoles, 18 de septiembre de 2019

Herbario de sombras

De camino...


miércoles, 11 de septiembre de 2019

Alfa y omega

Cuando el evangelista escribe que “en principio era el verbo” lo que está queriendo decirnos es que no empieza el tiempo -que no ha podido empezar-, sin la palabra. Dicho de otro modo, no existe la historia, existe el relato de la historia, cuando ese relato carece de fuentes o se asoma a lo ignoto, no es relato sino mito.Y a la mitología, más o menos científica, pertenece toda la prehistoria, todo el tiempo anterior al registro escrito cuya magnitud apenas podemos calibrar pero que se alza a nuestra espalda como un abisal agujero negro, como un magma de oscuridades infinitas desde el centro de la gruta.

Visualicemos ese vacío de tiempo, ese horror cósmico del que apenas hay fósiles y accidentes geográficos, por simplificar supondremos que la historia escrita de la humanidad es de 7.200 años, si traducimos estos años a segundos, nuestro tiempo histórico sería de 2 horas, de las que apenas 45 minutos serían los dos milenios últimos después de Cristo.

Mira tu reloj, cada segundo es un año, tu contribución, tu participación en esta historia del tiempo no es menor, se te ha concedido una media de entre un minuto (60 años) y minuto y medio (90 años) para participar de la historicidad. Eso sí, el minuto y medio pasa volando y en dos horas pueden pasar muchas, muchísimas cosas (guerras, hambres, revoluciones), pero no necesariamente significativas, pues sigue siendo un tiempo muy corto.

Comparemos.

Los restos del Homo Antecessor de la sima de Atapuerca, que ya fabricaba armas y poseía presuntamente pensamiento simbólico, tienen una antigüedad de un millón de años. Sabido esto volvamos al reloj y rehagamos nuestras cuentas, ¿cuántos días son un millón de años si cada año es un segundo, es decir, cuántos días son un millón de segundos?

Aproximádamente 12 días, 12 días en los que tu vida solo cuenta o contará un minuto, 12 días en los que de las primeras tablillas de Mesopotamia acá apenas han pasado dos horas.

¿Y qué ha sucedido en estos últimos once días y casi veinte horas de la humanidad? No hay respuesta, porque no hay palabra escrita y sin palabra no hay tiempo, pero esta es solo la punta de un iceberg mucho mayor.

Los primeros restos de homínidos aproximadamente humanoides, la tan famosa madre universal, Lucy la Australopiteca está datados en 3,5 millones de años, es decir, unos 42 días de antigüedad en nuestra escala y a una distancia tan larga como todo un mes hasta Atapuerca.

¿Un mes? Si una generación de aquellos antepasados tenía una duración media de 20 años, esto es de 20 segundos en  nuestra escala, podemos estimar que desde Lucy hacia nosotros se han sucedido 175.00 antepasados, 175.000 abuelos de los cuales sólo 300 habrían podido conocer la palabra escrita, apenas 100 en los últimos dos mil años.

Enfrentemos ambos grupos los 300 nietos y los 175.000 abuelos uno detrás de otro, dándose la mano como recordaba Margarite  Yourcenar que era posible alcanzar al imperio romano con apenas 20 abrazos.

Convirtámoslos ahora de nuevo en seres de carne y hueso, ¿qué enorme oscuridad la nuestra, no? ¿Qué terrorífica sombra inmensa? No sabemos nada de ellos.

Son una sombra que nunca existió sin dejar de haber existido porque carecemos por completo de sus registros, más allá de algunas pinturas rupestres, solo hay la nada.

He aquí la importancia de la palabra porque con ella irrumpe la memoria histórica de la especie, pero ¿qué decir de esa otra memoria, la animal, la genética? ¿Cuál de ambas pesa más en la configuración del hombre?

¿Y cuánta muerte acumulada en las albardas? ¿Cuánto dolor? ¿Cuánto éxtasis?

Cuando miro a nuestra especie con estas cuentas por delante me parece evidente que ha de ser necesariamente religiosa, en el plano tribal, desde luego, pero en el plano de la revelación también, la palabra que hace el tiempo se hace necesariamente Palabra Sagrada, Profecía.

Solo mediante el sentimiento religioso, es decir mediante la palabra se puede conjurar la maldición del tiempo, de esa otra palabra que se llama Muerte.

Y esta condición religiosa de la especie conduce o ha conducido, también por la palabra, al nihilismo existencial y ético lo que nos lleva a la paradoja de que la ciencia o la filosofía pudieran imponer al hombre una realidad que no existe en su naturaleza, dicho de otro modo, puede pretenderse y aun demostrar que la divinidad no existe, pero no se puede desalojar de la mente la creencia en la divinidad sin mutilar o asesinar a la especie.

Más simplificadamente, negar a Dios sería negar la condición humana, con independencia de su existencia o no.

Esta es la razón por la que no abundan los ateos, la fe de los agnósticos es la misma fe que la del hombre primitivo y no difiere demasiado, salvo en los aspectos morales, de la fe de un católico o un musulmán.

¿Es pues la divinidad un constructo del hombre o de la especie? No, más bien una característica esencial de la misma naturaleza humana y por eso acierta el escritor sagrado cuando en su inspirada intuición proclama la semejanza entre el hombre y Dios.


La cristianización de la religión implica un paso más en esa identificación sagrada del plano humano y divino, pero también una mayor conciencia de la temporalidad, de la Palabra (“En el principio era el Verbo, y el Verbo era con Dios, y Dios era el Verbo.” ) y por eso si la Historia nace con la palabra, es perfectamente lógico y aún científico que la ahora llamada "era común" haya puesto el contador a cero con Cristo.


Lo dicho hasta aquí pudiera parecer redactado desde coordenadas terrenales, naturalistas, existenciales, evolutivas, y es posible que sea así, pero no solo. Lo que ha motivado este escrito es el binomio tiempo-palabra y la gran ausencia de tiempo a nuestra espalda.

Porque, ¿de dónde vino la palabra?

¿Necesita la palabra el animal? ¿La necesitaba Lucy?

La existencia de la divinidad se afirma en la existencia de la palabra escrita, porque la palabra es ajena a la especie, apenas dos horas en la larga cuarentena del hombre.

¿Y de dónde procede la Palabra? ¿Está en el tiempo o fuera del tiempo?

Yo creo, pero solo lo creo, que la palabra (también llamada música, matemática, inteligencia universal) estaba antes y lo estará después, y que eso es lo que quiere decir el mismo evangelista cuando Dios afirmaba por su boca, que era el Alfa y el Omega.

El principio y el fin.

Resultado de imagen de sacrificio de isaac rembrandt
Rembrandt, El Sacrificio de Isaac

martes, 20 de agosto de 2019

Concierto nocturno

Tejen las manos
sobre el telar del arpa
la melodía.

Cuatro de la vida literaria

(1) Ningún poeta es tan bueno como cree ni tan malo como creen los otros poetas.

(2) Los libros ya no se escriben para ser leídos, ni siquiera para ser escritos, ni siquiera para ser presentados: se escriben para ser fotografiados.

(3) La crítica más negativa es siempre el silencio, pero el silencio es, sin embargo, lo que en más evidencia deja a los críticos.

(4) Antes para triunfar en la poesía española lo mínimo que se estiraba era tener un premio Adonais. En cambio ahora lo que prima es ser un Adonis.

Pero qué malos somos

A menudo se afirma, ingenuamente, que la sociedad española es mejor que sus políticos, quienes no por casualidad dimanan de esa misma sociedad.
Yo no lo veo así.
La sociedad española, cuando se manifiesta en grupos heterogéneos, es decir, círculos sociales, amistosos, de trabajo etc. es tremendamente tolerante y transmite una realidad de convivencia aparentemente muy sana.
Pero esto no es más que la segunda vuelta que le hemos dado a la natural envidia e hipocresía ibérica para no demenciarnos.
Es mera diplomacia, hoy por ti, mañana por mí: lo que ahora viene siendo empatía.
Pero, honestamente, piensen en un grupo de españoles con ideología afín, la que sea, el impulso cainita es atroz.
Todos nos hemos visto en esas, barbarizando contra el rival, porque no está presente.
Como no está presente en las redes sociales que rezuman este odio tan español.
La sociedad española no es buena, no sé si hay, por otro lado, alguna que lo haya sido, sí me parece, sin embargo que las personas buenas en España lo son en grado excelso y que las malas, a menudo, al menos tienen su gracia.
Y por ahí nos vamos a salvar.

Madagascar

A la hora tibia del amanecer, cerca del punto de rocío, es más intenso el perfume de las flores. Indescriptible me ha resultado el aroma de este jazmín de Madagascar que es la primera vez, tras dos años, que nos florece en cautividad.
Glorias del verano, que decía ayer.

La imagen puede contener: planta, flor y naturaleza

App Face

Siempre es un misterio cómo y sobre todo, en qué instante, se produce una disrupción tecnológica, quiero decir, en qué momento de la historia se es consciente de haber pasado de una etapa a otra, normalmente, como Fabrizio del Dongo en Waterloo, no nos damos cuenta; pero en el caso de la App de envejecimiento adelantado ha sucedido algo parecido al otro gran cambio que fue el del Wthasapp y en un tiempo ciertamente mínimo.
No es ninguna tontería, aunque llevemos décadas usando phtoshop, lo que la herramienta nos ha propuesto. Si volar con alas es imposible, pero aprendimos a volar con aviones, ahora hemos dado un paso muy importante en los viajes en el tiempo.
Y como dice mi amigo Luis Losada un paso hacia el conocimiento de nuestra decrepitud y muerte.
Hace décadas nos reíamos de nuestras fotos de jóvenes, presumíamos en algunos casos de no tener pasado en instagram a diferencia de los milennials, bien, pues ahora -muera uno en la juventud o no- ya tiene su anciano futuro ante sí.
Sobre Rusia hablaré en capítulo aparte.

Rus app

Para denigrar un producto de consumo digital la moda está en decir que es ruso, aunque todo lo que tengamos sea chino o trumpamericano.
Aunque algunas cosas de la Rusia de Putin no me gusten, particularmente los tics soviéticos, los rescoldos comunistas, hay que reconocer que el contrapeso que esta fuerza inmensa, material, espacial e intelectual hace en el mundo es más necesaria que nunca.
De ahí está llegando el pensamiento fuerte y la batalla ideológica contra la corrección política.
De ahí la recuperación de ciertos valores morales a los que Occidente hace mal en renunciar.
El alma eslava es de las más altas, singulares y sublimes del mundo y existe, yo la tengo, una gran afinidad entre el idealismo ruso y el idealismo español.
Así que sí, la Face App es rusa y ya tienen los rusos nuestra cara, pero ya antes tenían nuestra alma, como el comerciante de almas de Gogol, porque la Santa Rusia es la patria de Tolstoi, de Dostoievsky, de Pushkin, de Turgeniev, de Alekhine, de Chejov, de Borodin, de Chaikosky, de Rimsky Korsakov, de Kárpov, de Korchnoi, de Glinka, de Chagall, de Kandinski, de Ilia Répin, de Solzhenitsyn, de Paulov, de Mendeleiv, de Marina Tsievitava, de Anna Ajamtova, de Pasternak...
Larga vida al Santo Rus de Kiev.

La imagen puede contener: una o varias personas, personas de pie, cielo y exterior

IMAGEN: En San Basilio, Moscú, año 2003.

El viejo mundo

Creo que al mundo le vendría bien reconstruir el viejo armazón monárquico y católico, el que está intentando levantar Rusia, el que prosperará en Irán en unas décadas.
Ni el individualismo trumpista americano ni la colectivización comunista asiática permiten el libre discurrir de las ideas.
Veo a los más "progresistas" visitantes de este muro llevándose las manos a la cabeza, pero lo que estoy proponiendo es un escéptico telón de fondo.
Solo en un marco conservador prosperan las ideas progresistas, ya sean liberales o comunistas, la magnanimidad y censura social de los régimenes conservadores son un cortafuego para los totallitarismos de toda índole, y la escasa resistencia revolucionaria, permite tanto la lucha obrera como la usura capitalista, porque luchando contra algo, la progresía hay que ganársela, es como se hace fuerte una idea.
Pienso que este marco, bajo la especie de la insuficiente democracia cristiana es a lo que aspiraron los padres de la Unión Europea, sucede sin embargo que las democracias devinieron en el estado del bienestar sin un contrapeso de valor.
La crisis de valores es, antes que nada, una crisis derivada de la ausencia de referencias.
Las mejores inteligencias de mi generación, la que todavía coincidió brevísimos meses con el régimen anterior, la que hizo la EGB, han quedado apartadas del espacio público, habiendo sido sorpassadas por polítcos que aún no frisan los cuarente años.
De forma que hemos pasado de Rajoy a Rivera y Casado saltándonos dos décadas.
(A PDRSNCHZ, que es algo mayor que yo, lo salgo de la ecuación porque sujetos así se dan en todas las generaciones, para no cargar la suerte diremos que solo hay una cosa peor que no gobernar para todos, que es gobernar para uno mismo.)
Los cuarentones y cuarentañeras hemos optado por desarrollar profesiones liberales, opositar y, en cualquier caso, por lo general hemos evitado incurrir en política, acaso porque el país funcionaba solo.
Ahora, cosas de la edad y del appFace nos hemos vuelto abuelos cebolletas y enarbolamos la bandera de los valores, de las ideas, pero estamos fuera, por edad y falta de compromiso.
No contábamos con esto, pero cuando nuestros hijos crezcan y lleguemos al medio siglo puede que nos tiente echar una mano para arreglar este desaguisado que es la política del márketing y la sociedad hoy.
Y como me paree que ya he dicho muchas cosas, etcétera.

Cuarenta

Deambular por Sevilla a cuarenta grados en julio y a las cinco de la tarde es una experiencia astral que muchos sevillanos de bermuda y aire acondicionado desconocen.
La ciudad queda velada por una calima neblinosa, la humedad caliente seca los pulmones y pareciera que anduviera uno cuarenta siglos atrás por un paisaje rural al que hubieran adherido construcciones rocosas y espectrales.
Solo por las hondas callejas de sombra, como ríos de frescor, hay un metafísico alivio que se ve aumentado espiritualmente por la soledad y vacío que apenas interrumpen los turistas.
Es como pasear por una noche blanca, una noche que fuera de día y, vacía la ciudad, ¡oh gran Sevilla! vemos más cosas, vemos más lejos y esto apenas pudiéndonos detener porque bajo este sol implacable muere el Guadalquivir y ha de hacerse uno mismo río.

La condición humana

Aunque no me resulte simpático coincido con Freud [reconozco que en este enunciado me he venido arriba] y no solo porque pronto me vaya a Viena, en aquello que de alguna manera todos sabemos o intuimos instintivamente y es que la raíz de todos los problemas espirituales del hombre es la sexualidad.
Es cuestión de solución imposible, tan perniciosa es la represión, como -aunque esto nadie se atreva a decirlo- la desaforada compulsión.
Si se repasa la historia de las ideas estéticas [esto es toreo por bajo y de salón] se verá´que con contadas excepciones (¿acaso Goethe el ser humano perfecto?) la mayoría de los creadores no han sido especialmente ejemplares en la gestión de sus pulsiones, recuerdo ahora a William Carlos Williams atribuyendo a su condición de mujeriego la escasez (que no es tal) de su obra poética o a Don Antonio Machado que dijo aquello de que la mano de Onán sabe mucho que ignora don Juan.
Esto por no hacer referencia hoy a Juan Ramón Jiménez, Dalí, Picasso o Buñuel, por no cansar a la audiencia con cuestiones conocidas.
En otros tiempos es claro que la falta de formación y represión conducían a situaciones dramáticas inaceptables, pero en estos tiempos de pansexualismo creo que la cosa no ha mejorado, sino al contrario.
Me parece que esto sucede porque, aunque se intente trasladar otra versión la sexualidad siempre tiene consecuencias sobre segundos y sobre terceros, más allá de la paternidad o su interrupción. Sospecho que los seres humanos, y esto por encima del tabú judeocristiano, están imposibilitados para encauzar la sexualidad con plenitud y buena prueba de ello son, por ejemplo, la masiva difusión de la pornografía -contra las que la izquierda no aplica el discurso de la opresión por temor a resucitar la censura y la derecha tampoco dice nada por temor a resultar mojigatos y en segunda derivada hipócritas- o el listado de las noticias más leídas, que siempre avergüenza.
No hay solución, se cuenta que cuando Moisés bajó del Sinaí dijo al pueblo de Israel, tengo dos noticias, una buena y otra mala, la buena es que los he reducido a diez, la mala es que el sexto no lo he conseguido quitar.
Pues eso: la condición humana, que no te engañen.

La imagen puede contener: una persona

Yesterday


YESTERDAY, es ñoña, muy ñoña, pero hay que verla.
Se constatan con esta película dos cosas, la primera de ellas muy interesante y es que el talento, el gran talento, es insuficiente para el triunfo, siempre hay que pagar un peaje fáustico siendo mejor, probablemente, no incurrir en el tropiezo de la fama.
La segunda, esta más bonita, es que en pocas ocasiones se ha dado el caso de que tan pocos hayan hechos tan felices a tantos y tantas veces. Los cuatro de Liverpool están en nuestra conciencia, van en el ADN del último tramo del siglo XX en el que solo se salvarán para la eternidad sus canciones, la música de R. Strauss, la de Gerswhin y Messiaen.
De todo el rockopop no quedará nada, lo mismo que en poesía del siglo XX quedarán en español Lorca, JRJ y Machado.
Mucha es desde luego la distancia musical y estética entre Los Beatles y Mozart y Beethoven, pero habría que remontarse a estos dos genios para encontar un caso parecido de ilimitada difusión de felicidad musical.
Tener a Paiul McCartney en el reino de los vivos, (bueno todos conocemos la leyenda del paso de cebras) es un privilegio como el de convivir en Viena con Beethoven.
Ojalá se quede con nosotros mucho, el día de su partida Yesterday, la canción, no la película, ascenderá a los cielos.

La imagen puede contener: 2 personas, texto

La memoria más frágil

Cúmplense ahora diez años (y diez libros después) de mi primera comparecencia pública con un libro de poemas, escrito diez años antes.
Recuerdo lo muchísimo que me costó dar a la luz mi primer libro, no ha sido más fácil desde entonces, de hecho me parece que la autoedición de calidad o la edición en editoriales mínimas es el único reducto verdadero de la poesía. Pero al menos ya no parece imposible como entonces.
Curiosamente no me aceptaron entonces los poemas en prosa que escribía y que han salido este año en "Que por mayo era por mayo", diez años después. Alguna vez he comentado aquellos avatares que tuvieron a mi padre como providencial agente literario.
Está bien ir una década por detrás, envejece el vino, se mantiene uno joven y adquiere un perfil aleonado y DECADente.

No hay ninguna descripción de la foto disponible.

Mirando atrás

En los próximos días anunciaré, saldrá en septiembre, mi próximo libro de poemas, pero permitidme antes una mirada atrás al camino recorrido.
No hay ninguna descripción de la foto disponible.

Wien

Ya en Viena.
Nuestro hotel, frente al Instituto Químico, junto al Josephinum, es decir, la Academia de Medicina, en el distrito universitario, fue durante un curso el domicilio nada menos que de Kurt Godel, el genial matemático, el mejor amigo en Princeton de Albert Einstein.
Desconocíamos este particular, llegamos ya de noche, tras un vuelo demorado por las tormentas en Centroeuropa y nada más bajarnos del taxi nos recibió esta placa de mármol en el umbral del decimonónico Hotel Atlanta - techos altos, molduras, paredes forradas de tela, Belle Époque.
"Kurt Gödel 1906–1978
Der bedeutendste Logiker seiner Zeit wohnte hier als Student der Mathematik und Philosophie
vom 6.10.1927 bis zum 1.7.1928"
(Godel, el más renombrado lógico de su tiempo vivió aquí como estudiante de matemáticas y filosofía.)
Amanece muy pronto, pero no cabe duda de que esta luz brumosa, este tejado de pizarra y esta cúpula de bronce del Instituto Químico nos hablan del mundo de ayer.
Es imposible no pensar que un resto de inteligencia espiritual debe quedar aún en el lugar donde la mente más poderosa de su tiempo, y acaso de todos los tiempos, celebró las operaciones mentales más complejas que determinaron la imposibilidad de las matemáticas para representar la realidad, abriendo un sendero, nuevo y oscuro, equivalente a la mecánica cuántica, para interpretar el mundo de las ideas.
Ya estamos en Viena, quiero decir, en casa.
La imagen puede contener: cielo y exterior
Instituto Químico de Viena
La imagen puede contener: texto
Placa en conmemoración de Kurt Gödel

Rococó

Este es el momento, o mejor, el lugar, la Sala de Piedra del Nymphenburg, residencia de verano de los Reyes de Baviera en que el rococó me alcanza el corazón.
La belleza supera siempre -cuando es verdadera como aquí- al estilo y aún diría que el estilo -cuando es verdadera la belleza y verdadero el estilo- la engrandece. Por eso siempre me ha parecido un error criticar la forma por la forma, porque no hay forma que no pueda ser habitada, por compleja que sea, por la más sencilla belleza.

La imagen puede contener: José María Jurado, interior
Múnich, 1 de agosto 2019

Ludwig

Los castillos, como a los poetas, es mejor no conocerlos y que brillen solitarios e inermes ante los paisajes abruptos de la tierra y el alma.
Previsiblemente de cerca todos decepcionan, como los poetas: los medievales, los verdaderos, no pasan muchas veces de un montón de piedras mal reunidas, los historicistas, como este de Neuschwanstein o los de Sintra, no pueden eludir su condición de mascarada o pastiche, su exaltación de lo kitsch.
Su camuflada y disminuida visión en un paisaje grandioso, concede a este mismo paisaje un carácter sublime, como lo haría una pergola de yeso en un jardín romántico.
Pasear por el interior de Neuschwanstein da una pena infinita, conviene aquí recordar el poema de Luis Cernuda ("Luis de Baviera escucha Lohengrin") o la política película de Visconti, y da lástima porque se evidencia cómo el esteticismo conduce a la esterilidad, a la nadería. Concebido como un santuario germano, wagneriano, sospecha uno internamente de lo mucho que habría de reírse por dentro el malvado Wagner mientras continuaba sacándole los cuartos, quiero decir los florines o los táleros, para construir su Festpielhaus en Bayreuth.
La historia ha absuelto a Ludwig de sus ensueños, porque su gran obra no es al cabo este castillo que millones de personas visitan al año, sino toda la última producción wagneriana, pasaba el otro día por la München StatsOper, y recordaba que allí se estrenaron Los Maestros Cantores, Tristán e Isolda, la Tetralogía.
Pagó un alto precio por ello, ahogado, asesinado o suicidado, tal vez asesino el mismo, en las frías aguas del Stanbergsee.
El precio de la delicadeza. Aún así no podemos olvidarnos de que toda la íntima ostentación decorativa de su castillo: frescos con leyendas germánicas, salones bizantinos del grial... es muy pobre artísticamente. Se inspiraba, parece, en las propias escenografías de las óperas wagnerianas, pero yo supongo que don Ricardo, aunque hijo de su siglo, también habría de chotearse de aquellos telones medievales, pues su inabarcable música solo es igualada aquí por el paisaje.
Miramos las montañas y los lagos, los castillos, los puentes, cataratas y desfiladeros, vamos por el reino de la magia, pero hay que huir de aquí, hay que abandonar todo esto antes de que los bebedores de cerveza bávara y pardos uniformes hocen en los bosques de la fantasía romántica con sus esvásticos colmillos de sangre roja y chorreante.

La imagen puede contener: cielo, exterior y naturaleza
Neuschwanstein, 3 de agosto de 2019

La ronda

Conocía la trama, claro, ya de por sí impactante, incluso al margen de su época, pero hasta ahora no había tenido oportunidad de acceder al texto en español de esta obra que con tanto éxito se representó durante las transiciones españolas, la de Madrid y Barcelona, que ahora sabemos que eran distintas.
A nadie puede dejar indiferente esta descarnada disección de la moral burguesa. En los últimos años Artur Schnitzler es uno de mis autores de cabecera, por la perspicacia con la que plantea y resuelve, sobre un marco siempre contenido de Belle Époque los más complejos y freudianos conflictos de eros y tánatos.
No pasa el tiempo por su obra y buena prueba de ello es que la celebrada película Eyes Wide Shut de Kubrik no es sino una transcripción fidelísima de la Traumnovelle de A. Schnitzler, porque la Viena del novecientos ya era la Nueva York del 2 000.
Son ochenta páginas de bellísima sordidez.

La imagen puede contener: texto

Rosalía desantologada

En esta oportunista aunque elegante antología de Poesía escrita por mujeres de España, con la excepción, se nos dice, de Amarilis y Sor Juana Inés de la Cruz - excepción innecesaria o redundante pues que eran nacidas en territorios españoles y de española condición a todos los efectos como todas las provincias de América-, en esta edición decía, elaborada por Ana Gorría inexplicablemente no figura ROSALÍA DE CASTRO.
Debe de ser que no era mujer, ni española ni poeta porque en ninguna parte se justifica la ausencia, que pudiera ser arrastrada pues la editorial se hace "oportuno" eco de las antologías que la precedieron.
Quizá el caso de Rosalía rompe el discurso oficial sobre la desatención de la poesía escrita por mujeres, porque tanto JRJ como Lorca o A. Machado la ensalzaron e imitaron como patriarca de la poesía española con Bécquer.
Tal vez se ha pretendido camuflar el desatino bajo la hipótesis de que era escritora galaica, cuando, como todo el mundo sabe, uno de sus más importantes libros, "En las orillas del Sar", fue escrito enteramente en español o lo que venía siendo castellano.
Ninguna antología de la poesía española debería prescindir de Rosalía.
Tra, tra.

 
/* Use this with templates/template-twocol.html */