domingo, 16 de enero de 2011

Praga Mágica

He leído con decepción las Imágenes de Praga, de John Banville, que me trajeron los Reyes Magos checos, no deja de ser una simple glosa a ese gran libro -éste sí- que es la Praga mágica, de Angelo Maria Ripellino. Vaya como homenaje este soneto asonantado.

Y, en comentarios, un estrambote, porque un soneto, si es checho, no puede ser chico.

PRAGA MÁGICA

El Moldava da cuerda al engranaje
de la piedra y la cúpula barroca.
Mándrágora de bronce, Praga mágica,
como caja de música de Mozart.

Desde lo alto de torres y palacios
los ángeles se arrojan al vacío
hacia el sueño terrible del Poeta
y la mirada errante del Judío.

En el viejo reloj, bajo la nieve,
la Muerte da la hora en Babilonia
y palpitan las órbitas de Kepler.

Mandrágora de bronce, Praga mágica,
en el puente de Carlos contemplamos
el silencio de todas tus estatuas. [1]


Y, como bonus track, éste espectacular vídeo mágico del reloj astronómico:



1 comentario:

José María JURADO dijo...

Mucha, Hašek, Smetana,

Neruda, Seifert, Sudek, Holan, Halas

Nezval, Janáček, Dvořák, Rilke… y Kafka.

 
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