miércoles, 24 de marzo de 2010

Cuaresma (día 35)

Por el cielo en agraz de finales de marzo, por la luz cereal de la tarde de abril, por el cáliz secreto de los viejos compases y los sarmientos duros de las hondas callejas. Por las torres alzadas como antiguas custodias y la luna redonda en su alto ostensorio. Por las blancas espigas uncidas por la plata y las llamas de oro que la yunta rotura, jornaleros del fuego con la túnica limpia caminando descalzos sobre surcos de cera. Por los peces que bogan en los ojos sin sueño, por la harina del humo que blanquea las sombras y perfuma las uvas que brillan al crepúsculo, los astros conjurados del firmamento añil. Por el grano de trigo que rompe en los naranjos la cáscara morada de la flor nupcial y por el vino dulce de los buenos recuerdos, la embriagada sustancia de la felicidad. Venga a nosotros el reino de los jueves.

Danos el Pan.

4 comentarios:

Ramón Simón dijo...

Danos el Pan de cada día.

Un abrazo.

L.C. dijo...

Curioso que el gran misterio del Jueves salga el Domingo de Ramos, ocupando toda la calle con su enorme canasto.

¡Cuántos rezos asirá este año, pidiéndole pan...!

Anónimo dijo...

te recomiendo LA BROMA INFINITA de david foster wallace...

José María JURADO dijo...

Eso, el pan, al menos el pan, Ramón.

Bueno Lorenzo, como en esta cuaresma los misterios salen cuando quieren.

Querido anónimo ¿Por qué? En tanto se identifica le recomiendo la ODISEA de Homero...

 
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