viernes, 26 de febrero de 2010

Cuaresma (día 9)

A Ramón Simón
Tu hijo pequeño se ha quedado dormido. Lo llevas a la cuna. Pesa. Tus brazos son como una soga. Desciende. Rodeado de mantas y ropajes. ¿A dónde? En la sima del sueño se abisma una escala: los hijos de los hijos de tus hijos. Arriba otro hilo te sujeta: los padres de los padres de tus padres. Nadie pisó jamás el último peldaño, nadie conoce el primero. Entierras a tu hijo cada noche con el blanco sudario de tu angustia y cada día tu hijo resucita. Pero alguien o algo agita un puñal frío para cortar los nudos de la cuerda. Y cantas una nana para espantar al miedo.

Descansa en paz, hijo mío

8 comentarios:

L.C. dijo...

Qué imagen tan dura... y tan bella.

Pon un pedazo de Santa Marta, medio y mitad de Baratillo y la Resurrección al completo, que no sé si va con la Cuaresma, si es de Penitencia o de Gloria, si debe o no pasar por la carrera oficial, pero al fin y al cabo es lo que dá sentido a todo esto (S. Pablo dixit).

Enhorabuena por la calidad y la constancia, JM. Ya queda menos.

José María JURADO dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
José María JURADO dijo...

Como digo, L.C., qué bien lo estás viendo. Y claro, sin Resurrección -que no debe pasar el Sábado Santo por la carrera oficial...de penitencia, sino de Gloria y el Domingo...- no hay nada

Ramón Simón dijo...

Gracias José María. Muchas gracias.
Bello, bellísimo. No tengo palabras para expresar tanta hermosura, tanta vida, tanta Poesía.

Jesús Cotta Lobato dijo...

Esta serie tuya de la cuaresma me encanta y esta entrada me emociona.

Juan Antonio Glez. Romano dijo...

Cada día una sorpresa y una superación. Por suerte para nosotros, tus lectores, aún quedan 31 días de cuaresma...

Glorïosa dijo...

Acabar´´as agotado. La serie es fant´´astica.

José María JURADO dijo...

Gracias a todos, amigos. Se hará lo que se pueda.

 
/* Use this with templates/template-twocol.html */