jueves, 14 de octubre de 2021

Cumbre vieja

Extasiado,
contemplo en la pantalla
lo bello y lo terrible.

Aún madura el planeta como un fruto.

Materia y energía
emergen de esta cumbre del cretácico,
la más joven ahora de la tierra.

La eternidad del cráter,
su inconcebible edad geológica,
ignora el tiempo humano,
solo un grano de arena
fundido en un reloj de magma.

Los ríos de la lava,
los ríos de la sangre.
Nuestra carne procede de ese fuego,
de esta inerte caldera hecha de ruido y furia

Con los ojos cegados por la luz
bajo un sudario de ceniza y humo 
habremos de volver al centro de la tierra,

Y lo que llaman muerte
será este resplandor en que fulguran
la conciencia del cosmos
las manos de Dios sobre la nada.




domingo, 10 de octubre de 2021

Numismática española


Lo de las tres Españas difícilmente se sostiene, aunque es consecuencia, por inducción aritmética, de admitir la existencia de dos, lo que no deja de ser un error poético preciosamente machadiano.
España es una, y lo que se llaman las dos Españas no son más que meda y media, las dos caras de una misma moneda: ¿la cara y la cruz?
Bueno a veces una es la cara, a veces la otra es la cruz.
Ambas están llenas de mugre y roña histórica, ambas llenas de brillo y de fulgor.
A veces cae la moneda de un lado y otras de otro.
Pero no es una moneda falsa, es, sí, una moneda antigua.
Algunos intentan limarle los filos por el norte y otros por el oriente, pero apenas afecta a su valor.
Lo grave, sí, es cuando la cara se dedica a limar la cruz o la cruz a limar la cara, porque ahí si se devalúa.
Y etc y plus ultra.




IMAGEN: Denario de Adriano con la representación de España que el Gobierno Provisional incorporó como emblema de la primera peseta en 1869.

¿Hobbits?

Dilapido el tiempo que no tengo en un sinfín de actividades que irritan a mis enemigos (no los conozco, pero seguro que no faltan) y que exasperan a mis amigos: el ajedrez, los toros, la botánica, la filatelia, las cofradías, la ópera romántica, el Lied alemán, dos o tres idiomas vivos y uno o dos idiomas muertos, la arqueología urbana, la historia de Sevilla en cualquier era, el Madrid del siglo XIX, la tipografía, las telecomunicaciones, el big data, el GO y el catolicismo.... (¿me dejo algo?) ¡Ah sí, claro, el Huawei, la fotografía, los desayunos en la oficina, el selfie contemporáneo, mi muro de Facebook y el volcán de la Palma!

Céntrate, me dicen, escribe una novela.
(Pero ya he escrito una novela y una obra de teatro y un libro de cuentos y más de mil artículos y les ha dado igual a los señores editores y a los radiofonistas).
¿Por qué habría de hacerles caso en esto?
Y sin embargo probablemente me ponga manos a la obra a escribir una donde no falte nada, si acaso, de todo lo enumerado más arriba.
¡Pero qué bien se yo la fonte que mana y corre!

IMAGEN: Aldeanueva del Camino. Poetas en los pueblos de España.

jueves, 7 de octubre de 2021

En los dominios de lo invisible

EL TERCER REINO
Santos Domínguez
Pre-Textos


Escrito en los jardines de Hugo von Hofmannsthal -donde el sonido y el sentido, el símbolo y la visión, el conocimiento y la realidad se funden-, tras la lectura de "El tercer reino" de Santos Domínguez solo hay o puede haber el silencio. 

Aquí se ha llegado al hueso, a la semilla del lenguaje.

Más allá, como en "La carta de Lord Chandos", entramos en el impenetrable bosque del silencio donde -Wittgenstein en la trinchera asediado por obuses- "es mejor callar".

Escrito en "partes tres" hay resonancias cósmicas del Dante en estos breves poemas en cuyos versos habita el cromatismo de Stefan George y la inquisición mística y mistérica de Rilke.

Es en contacto con estos altos autores del universo alemán donde hay que poner este libro -ha salido en preTextos, tan germana-, no solo por la altura astronómica de su discurso sonoro, sino porque ha sido escrito con todos los grandes problemas de la astrofísica, de la mecánica cuántica, de la indecidibilidad Gödeliana por delante.

El "Tercer Reino" es un breviario de la nueva física, de la ignota realidad en la que los ejes cartesianos y la gravedad newtoniana han dejado de existir. Nos abismamos -sobre todo en su tercera parte- hacia la insondable nada de la antimateria.

Rilke decía que el poeta libaba lo invisible en lo real, Santos ha llegado a esa invisibilidad, la ha palpado con sus manos en sus largas contemplaciones de la naturaleza. De esa raíz geológica y de el espíritu aéreo de los pájaros de cristal está hecho este lenguaje que nos hipnotiza, que nos empuja al abismo sin que apenas podamos transcribir sus conceptos que participan del asombro de lo infinito y de la hermética del lenguaje.

Nos movemos en el terreno de la sinestesia intelectiva, donde hay fusión de sentidos y entendimientos: estos poemas se leen como se escuchan las sonatas de Scriabin, con el oído y el ojo (W. Stevens), en la misma  intersección del lenguaje y las neuronas.

No como un estampido sino con un lamento decía Eliot que finalizaba el universo o uno de sus infinitos ciclos, Santos sin embargo ha alcanzado por su propia y sola vía la misma esfera a la que llegaron Mozart y el Dante: la de las estrellas movidas por una fuerza más alta y ajena, que otras cosmogonías llaman Amor.

Quienes conozcan la poesía de Santos accederán aquí a una reducción de la forma que hace cada pieza una gema, a quienes, en cambio, asuste o haya asustado, la complejidad de su lenguaje expresivo, este "Tercer Reino" les ofrecerá una visión concentradísima de una poética trascendente, necesaria para conocer el mundo.

La crítica más usual, la imprecación más ligera que se hace a estas poéticas (desde los tiempos heroicos de Mallarmé o Valery) es la de una presunta frialdad y deshumanización emocional, pero su frialdad es la frialdad de los volcanes, en sus palabras arde el magma que sostiene la conciencia.

¿Hay algo más emocionalmente humano que mirar a las estrellas y preguntarse por el sentido último del ser que alcanza respuesta indubitable aquí?

Como en una catarata de luz azul saturada de polvo de oro que cayera directamente en el oído es esta música, como un inexplicable y transparente cuadro de Klee, como un arrebatamiento cósmico de Klimt, como mirar a través del Hubble, como hacer una pregunta al vacío y recibir ¿de dónde? una respuesta de luz.


De la Segunda Parte, "El pájaro en la nieve",  Poema XIV


Escrito está en la piedra y en la raíz del árbol

este temblor de vuelo, la vibración del aire

en el lugar del pájaro y la hoja

que cae como la luz por una grieta ardiente.


Desasido, en lo leve, frágil como el cristal

tembloroso de un sueño,

parado como el vuelo sin voz de las libélulas.


Su quieta mansedumbre sin memoria

está escrita en el agua, detenida en el aire

desde una inmemorial noche de peces.

 

(Santos Domínguez, El tercer reino)


Imagen: El pez dorado (Paul Klee)

Imagen: Detalle del retrato de Adele Bloch-Bauer (Klimt)




martes, 5 de octubre de 2021

WSP-FB-IG

    Lo sucedido ayer es la pesadilla de cualquier ingeniero de teleco.

Aunque también es nuestro pan de cada día: gran parte de nuestros desvelos consisten en reforzar las infraestructuras, los sistemas, los procesos para garantizar la mayor disponibilidad y seguridad en las redes.

Es, sobre todo, en esos pasos para mejorar el servicio cuando a veces la "líamos parda". No a esa escala sideral, pero sí en servicios muy críticos de emergencias y salud.
A veces se pasa muy mal, bueno como en casi todos los oficios, y la poesía en esos instantes sirve de muy poco, aunque ayuda siempre.
Se suelen hacer los cambios por la noche, por eso a los noctámbulos se les corta tan frecuentemente el Wifi, pero a veces sucede -como ayer- con luz y sin taquígrafos.
Las crisis post-covid van a ir por ahí: energía y telecomunicaciones. Lo estamos viendo.
Imaginad un mundo confinado y desconectado. Mad Max.
La verdad, yo no lo noté, haciendo de la necesidad virtud hace años que mi móvil agota su batería después de las primeras cien fotos de flores y edificios, con lo que me queda la tarde libre para leer en papel, como Dios manda.
Por más fuerza de voluntad que se tenga es imposible leer con una máquina tragaperras al lado, que eso son las redes sociales.
Si la gran caída ha servido a) para significar el papel de las redes b) para aprender a vivir sin ellas c) para que en el próximo verano haya un baby-Boom, bienvenida la caída.


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sábado, 2 de octubre de 2021

La música extremada

Es la una de la madrugada.

Mañana tengo que participar en una mesa redonda en Hervás, a tres horas y media de coche de mi casa.

Pero, ¿quién querría acostarse hoy sin hacer la crónica?

Hoy, cuando ha entrado en erupción el volcán de la Maestranza y el magma ardiente, fucsia y gualda del capote de Morante ha escrito el pasaje más precioso del toreo de capa. Lenta como la lava la verónica, grácil y piroplástica la tijerilla.

Hoy, cuando en la inmensa colada de la muerte, elevado a los cielos del Yiyo y de Gallito, ha renacido de las cenizas rosas de su vuelo el ave fénix de una muleta ígnea y el rayo azul de una estocada de atragantamiento y resurrección.

He visto todas las corridas de Morante de la Puebla en Sevilla. Hoy ha sido su tarde más alta.

Hemos revivido la agonía del 2007 cuando se fue al portón de chiqueros, porque -así sucedió también en los seis toros de Madrid en la Beneficiencia- si la desesperación nubla la frente de Morante, una rabia dionisíaca la despeja.

Y entonces fue la locura.

Recibió al toro de rodillas, pero para demostrar al peruano Roca Rey y a las talanqueras pueblerinas de sol y sombra, que de rodillas solo hay que ponerse para rezar a la Virgen del Baratillo, ante Dios o ante la historia.

De rodillas ante la historia de la tauromaquia resumida en una faena inmortal.

Un galleo de siglos y un trasteo para la eternidad.

Esta faena crecerá con el tiempo hasta hacerse estatua de bronce junto a la de Curro y Pepe Luis, por arte, por técnica, por pasión, por arrebatamiento...

Quien quiera ser torero que la estudie y la revea un millón de veces: cómo se trastea por bajo con gracia y duende, cómo se enseña a un toro a embestir y cómo hay que enrabietarse y hacer un desplante que asuste tanto al animal que quiera vengarse buscando la ingle y sea inútil.

No era sencillo ni claro, en su cabeceo y sus tres cuartos de viaje, el juampedro y Morante lo metió en la canasta a base de emoción y de angustia, pero sobre todo de valor, de un valor inconmensurable, se puso donde dicen que se ponía José Tomás de quien ya nos hemos olvidado.

En una era de mediocridades en todos los ámbitos acontece con Morante lo que veo que sucede en todas las artes: mientras todos lo hacen peor que nunca hay uno -al que nadie entiende- que lo hace mejor que jamás.

En honor a esta faena jamás debería volver a sonar la banda de Tejera en el último tercio, que no está mal que la Maestranza se madriñelice un poco. Cuando quiso sonar Morante -como el emperador de los toreros- la mandó callar y se apagó en un chimpún ridículo, como diciendo "porque tú no has querido".

Pero era la banda quien no se enteraba de nada, ¿qué música hace falta cuando suena atronadora la música callada, la música extremada del toreo?



IMAGEN: Juan Carlos Muñoz, Diario de Sevilla. 

(https://www.diariodesevilla.es/2021/10/01/galerias_graficas/imagenes-triunfo-Morante-San-Miguel_1615949910_144744023_667x375.jpg)




miércoles, 29 de septiembre de 2021

Concierto para dos capas y orquesta

                                                                                                                                               Para Emilio Moreno

Dos virtuosos de la capa se dieron cita el pasado viernes en el Teatro de la Escala maestrante para interpretar un rossiniano concierto alla limone. Toda la gracia expresiva del bel canto se manifestó en el arco templadísimo de sus muñecas. El público alcanzó el éxtasis con la música callada del toreo. Abolidos tiempo y espacio en lances cadenciosos, la camerata musical de la Maestranza y su coral de sol y sombra acompañaron los quites con gracia y armonía, resultando en conjunto una interpretación magistral de una pieza para dos instrumentos única e irrepetible.

Primer movimiento: Andante alla veronica

Juan Ortega, de TRIANA, fue el primero en atacar las notas de esta pieza de silencio y geometría meciendo en el amplio compás de su capote la verdadera imagen del toro que fue ingrávidamente acunado en seis verónicas infinitas. Sobre el anillo de oro de la maestranza se elevó a lo alto un acorde de elipses, el dinamismo invisible del temple hecho geometría y suspensión del cronómetro.

 Segundo movimiento: Adagio sostenuto al galleo.

Siguió Ortega sobre el hilo diamantino de la melodía tirando suavemente de su toro hacia al caballo en una contradanza de encuentros y burlas, en un paso a dos de toro y toreo en mecánica de dulce galleo hasta la raya de pica y tiralíneas, donde embisten los graves contrabajos de la casta brava.

Tercer movimiento: Quitte Maestoso

Desde su alto atril de luna Morante de la Puebla descendió al sereno mar en sombra de la playa y, hundidos los riñones en el plexo solar de su antigua tauromaquia, compuso el barroco rasguido sísmico que hace estremecer las andanadas de ángeles eufóricos. Temblaba la verónica en sus manos como los pliegues de mármol de Bernini sobre el inmaculado mármol de las astas del toro. Allí murió la orquesta y se abismó el coro. Rota la tela de un eterno encuentro.

Cuarto movimiento: Allegro piu expresivo con le ciccueline alla mano bassa

Dos torbellinos de magenta y gualda botánica atravesaron la ancha pradera del Baratillo dejando un rastro granado de rosas fucsias y amarillas. Dos ciclones de polvo de oro y pétalos de lluvia cruzaron hacia el más allá de la belleza, ceñidos a la muerte negra con túnica de raso. Vórtices de color y destino las chicuelinas estallaban en los ojos y en los oídos y fue entonces el éxtasis, el sinestésico Scriabin de los sentidos.

Y luego quedamos solos, hundidos en la nada, en el vacío, en la oscuridad de los relojes, en el tiempo de las oficinas y los chiqueros desnudos.

Sí, pero. Preguntad a Keats: a thing of beauty is a joy forever 

Sí. La belleza es una eterna alegría. 

Imágenes: Sevilla 24 de septiembre Juan Ortega y Morante de la Puebla





sábado, 25 de septiembre de 2021

De Justo

Para Domingo Cerro


Siempre hay un toro gris para los toreros tristes. La Fiesta, que es la única evidencia de la épica que le queda a nuestro tiempo, es implacable y por lo tanto, justa. Concede -desde el torcido renglón de los chiqueros- el victorino cárdeno de la gloria. Tan perfecta es esta escritura fatídica que tuvo su prólogo de segura muerte. Encampanado en las astas del primero de su lote, este diestro enjuto, humilde, melancólicamente cacereño, de Torrejoncillo -torreón con dos diminutivos-, fue rescatado por el ángel de los toreros. Pudo así dominar la impetuosa embestida de su gris y ceniciento destino, dominándolo, desengañándolo, burlándolo, trayéndolo toreado. Toreó, si no con pureza, purificando la embestida del toro segundo de su lote, no importando que rozara la muleta o que el embroque se ampliara en su compás. Toreó. Cuando ya nadie torea. No he visto a nadie asir con más júbilo las columnas de la gloria que fueron los trofeos cortados a la bestia. Sí, ya había abierto él la Puerta de las Ventas, pero le seguían pidiendo y aún continuarán por muchos años, el carnet de torero, que en su caso abrirá los portones -y por muchos años- de inmensos toros mitológicos con cuchillas en la punta de las astas de lira.

Comprendo, como poeta bajito y cacereño (aun nacido en Sevilla o quizá por ello) la alegría y el júbilo de Emilio, al que tanto han negado, porque no se lo creía o si lo creía quería -por hoy, solo por hoy- que le permitieran sentar a la gloria de Sevilla, que es la gloria del mundo, en su regazo.
Sí, la Fiesta es justa.
De Justo.




martes, 21 de septiembre de 2021

Así no te querrán

Aquellas golondrinas que, posadas
sobre el último alféizar del verano,
sostenían su canto ensimismadas
como las teclas negras de un piano.

Aquellas golondrinas embriagadas
en su propio gorjeo becqueriano,
acróbatas de nubes y andanadas,
alas de un ángel fieramente humano.

¿Olvidarán la tapia y la tupida
madreselva feraz de tus abrazos,
el balcón de cristal y la perdida

estrella que abrochaba nuestros lazos?
¿Volverán otra vez como la herida
luminosa del tiempo y sus zarpazos?



IMAGEN: Golondrinas de Aracena, julio 2017

lunes, 13 de septiembre de 2021

AFTER Bécquer

[Gamberrada post becqueriana]

Vuelven las golondrinas recurrentes
los nidos a colgar, las reincidentes.

(Aquéllas que tu nombre se aprendieron: 
aquellas, la verdad, nunca volvieron.)

Aún crece la ex-tupida madreselva
junto a la cual hojeábamos el Telva.

(No aquellas que las tapias escalaron:
al invierno siguiente las podaron.)

Y vuelven del amor al terminal
los zumbidos de Tinder a tronar.

(Tu corazón seguro que hace match.)

Pero mudo y absorto y en cuclillas
como se lee un mensaje de WhatsApp,

como yo te he seguido, desengáñate,
¡no hay nadie en Instagram!



miércoles, 8 de septiembre de 2021

El exorcista

Yo creo que lo del Obispo de Solsona es solo la punta del iceberg.

Al primero al que hay que echar agua es a Oriol Junqueras, que lo mismo se le quita la bizquera.

¿Y qué cuernos no esconderá Puig-DEMON-t bajo la pelambre con forma de casco de click de playmobil?

Esto por no hablar de los pactos fáusticos de los indultos, en cuya redacción y firma había tal densidad de azufre que saltó la alarma en el Tribunal Supremo, donde tampoco vendría mal poner una pila de agua bendita.

Ah, claro que las quitaron por lo del Covid, ¿ves tú? Ya encaja todo.

Me temo que toda Cataluña solo la salvaría un exorcismo general.

Quizá pudiera venir a ejecutarlo el propio Papa Francisco, y aclarar así, muy convenientemente, que viene a Cataluña, por lo de los demonios, no a España, que es tierra de María Santísima.



domingo, 5 de septiembre de 2021

Incorrección política

Desengáñate, Fabio, tu poesía
es espantosa como la de todos,
merece el mismo olvido al que condenas
los premiados panfletos de los otros.
Haces bien en quererla porque es tuya
tanto como se quiere a un hijo tonto*.

*PS:

Debí poner "de coeficiente bajo,"
pero el verso no rima y queda cojo...
¿o de movilidad reducida...? ¿O reducide?
¡Es imposible contentar a Soros!


IMAGEN: "La musa Erato", echando el rato.

Siglo XVII. Colecciones de la Reina Cristina de Suecia de la Biblioteca Nacional. 

martes, 31 de agosto de 2021

Visión en Medinaceli

                                    
                                ¿Aún cantan los gallos en Medinaceli?
                                                                                 Ezra Pound

Esta puerta del tiempo abierta hacia Castilla,
estos cielos del Cid, estos gallos que cantan,
han quebrado tu espíritu. ¿Y ahora qué decir
que no sea callar? Es un silencio alto
el que aquí se desploma y ruge en el vacío
como rugen los astros en la noche sin eco.

No hay aire en los pulmones para esta llama viva
que devora tu alma en la cumbre del páramo,
como devora el buitre el pecho del guerrero
bajo el arco de triunfo del sol y la conciencia.

Alzado sobre el ara de la piedra y la nube
será la muerte dulce y libará la abeja
la eternidad visible de este cañón del aire.

¡Almanzor¡ ¡Almanzor! Redoblan los tambores.
¿Y por esto subí a la ciudad del cielo?

Imágenes: Medinaceli, 18 de agosto 2021, fotos, JMJ







sábado, 21 de agosto de 2021

El peine del viento


La belleza telúrica, la magnetización del corazón en el Peine del Viento de Chillida, es sobrecogedora.

Hay algo cósmico, el horror cósmico de Lovecraft, en estos vestigios humanos que acaso persistan cuando la especie humana se haya extinguido.

Dan noticia extraña de un mundo en eterno movimiento desde su activa quietud.
No existen palabras, su concepto es anterior al lenguaje simbólico, para expresar la inquietud y la paz simultánea que promueven estos huesos de hierros oxidados combatidos por la espuma.
Aquí se hace preciso acudir a la poesía del silencio de Valente o la metafísica existencial de Heidegger, que llegó a escribir sobre la escultura del vasco.
Nos sentimos mínimos ante el inmenso devenir del mar que golpea, tiempo y espuma, nuestra conciencia.



Alquimia del verbo

Tras el fracaso medieval de los alquimistas el primer éxito en la búsqueda de la piedra filosofal correspondió a los fontaneros, capaces de transformar en oro el plomo de las tuberías.

El siguiente paso adelante en las indagaciones mercuriales correspondió a los dentistas, que no solo transformaron la amalgama de los empastes, mercurio y Zinc, en oro, sino que lograron ahorrarse el que usaban para forrar los dientes y que eran tan del gusto de los ladrones de cadáveres. 

Ahora bien, la cumbre del devenir hermético y filosofal, corresponde sin duda a las empresas eléctricas, que han perfeccionado y elevado a escala macroindustrial la conversión del mercurio de los termómetros en el caudal de oro de los recibos de la luz.



IMAGEN: Joseph Wright EL ALQUIMISTA DESCUBRIENDO EL FÓSFORO.

Sevilla Lovaina


En la Castilla cantábrica, ajenos a la ola de calor siberiano (sic), con nuestros jerséis y rebecas, con nuestras mantas para dormir y hasta su poco de calefacción, se nos había ido olvidando la calor sevillana.
Cuando llegamos a Madrid las temperaturas eran más altas, pero ya suaves, el mercurio se había despresurizado.
Hoy ha sido salir a la calle, bermejaliano deslumbramiento de ladrillo y asfalto, y volvernos adentro como la marmota que en su día de ídem determina la duración del invierno.
No había nadie en desiertos a la redonda. Quien, como nosotros, se aventuraba a romper el confinamiento térmico es de suponer que lo hacía por demencia solar o por alguna cuestión de vida o muerte como hacer la compra de una litrona de Cruzcampo.
¿Dónde mejor que en casa bajo el arroyo, fuerte y caudal, del aire acondicionado, mientras los caudales de la nómina se vierten en la caja fuerte de Endesa , que transforma en oro el mercurio?
Y es que Sevilla tiene un calor especial, tan especial, que incluso el duende que dice la canción que sigue teniendo se va a Matalascañas.
Esta ausencia del duende por vacaciones hace la ciudad más habitable cuando acaso la calor amaina, y así como en agosto Madrid es Baden-Baden, Sevilla en agosto y sin duende es una ciudad seria, como Lovaina, por ejemplo, que tiene Giralda y todo.
Ya lo dice la copla:
En agosto en Sevilla
si la calor amaina
es tan seria la gente
como en Lovaina.
Cuando su duende
gracia de España
ramonea en la arena.
¡Matalascañas!
¡Ay quien pudiera
pasear seriecito
por la Alameda!


IMAGEN: Universidad de Lovaina

 
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